viernes, 28 de julio de 2017

Saludo a Bolivar, José Domingo Choquehuanca

Libro de Augusto Ramos Zambrano
Cuando Bolivar avanzaba von sus tropas sobre el altiplano, le salio al encuentro José Domingo Choquehuanca, descendiente del Inca Huayna Capac, quien al pie del peñón de Pucará, le ofreció un magnifico saludo el 2 de agosto de 1825, cuyo eco se sigue repitiendo, aunque lo de "inmenso desarrollo" para nuestras repúblicas sea una profecía todavía por cumplir.

Choquehuanca era doctor en leyes y ejercía su profesión en Azángaro; enterado del paso de Bolivar y partidario de la independencia, salió a su encuentro en Pucará para tributarle su famoso discurso, el cuál presentámos la versión trilingüe difundida por el maestro Julián Palacios a fines de los años veinte. 

Saludo a Bolivar
Quiso Dios de salvajes formar un gran imperio, i creó a Manco Capac; pecó su raza y mandó a Pizarro de expiación, ha tenido piedad de la América, y os ha creado a vos. Sois pues el hombre de un designio providencial: nada de lo que ha hecho atrás se parece a lo que habéis hecho, y para que alguno pueda imitaros, será preciso que haya mundo por libertar.

Habéis fundado cinco repúblicas, que en el inmenso desarrollo a que están llamadas, elevarán vuestra grandeza, donde ninguno ha llegado. Vuestra fama aumentará así como aumenta el tiempo con el transcurso de los siglos, y así como crece la sombra cuando el sol declina.

José Domingo Choquehuanca, Pucará, 1825.  

Nayra qlllqawi:
Alajj Pacha Awkisawa munana sallqa jahqenakat ma jaccha marka syttayaña, Ukat Mayku Qqapa Uywana. Wawanakapaw jucchachasitayna ukatwa Pizarro kihtanina. Kimsa patak mara muytañapkama akanakan jachatapa uñjasna, Amerik kuhyapayasna, juhma kihtantam. Jumajja Alajj Pachan munañapa lurañataki inoqatatawa. Nayratpacha kuna luratasa jahniwa juman luratamarujja uñtaskiti. Juman luratamn chanipa kihtinsa lurañapatakijja, machaqat ma oraqe pacha qehcpiyañawa utjañapa.

Pihsqa jahccha markanakwa sayttayta, ukanakan jilañapan akjjaruna jaccha ptipansti, jumaru amtañajja purini jani kihtinsa puriñaparuwa. Sapa patak maratjama suma uñtañamajja jilani kamisarijja Intin jayppuyata panjja cchiwujja jili ukama.

Versión quechua de Julian Palacios (*)
Wuliwarar Aruntt'atapa
Alaxpacha Awkisawa munäna sallqa jaqinakat mä jach'a marka sayt'ayaña, ukat Mallku Q'apac uywäna. Wawanakapaw juchachasitayna ukatwa Pizarro khitanina. Kimsa patak maea muytñapkama akanakan jachatapa uñjasna, Amerik khuyapayasna, juma khitantam. Jumaxa Alaxpachan munañapa jlurañataki inuqatatawa. Nayratpacha kuna luratasa janiwa juman luratamaruxa uñtaskiti. Juman lurataman chanipa khitinsa lurañapatakix, machaqat ma uraqipacha qhispiyañawa utjañapa.

Phisqa jach'a markanakwa sayt'ayta, ukanakan jilañapan akxaruna jach'a aptipansti, jumaru amtañaxa purini jani khitinsa puriñaparuwa. Sapa patak maratjama suma uñtañamaxa jilano kamisatixa Intin yayp'uyatapanxa ch'iwixa jili ukhama.

Versión aymara de Julián Palacios (*)

"El Educador Andino" (Puno) N°5, 1928 y Pututu (Puno) N° 28, 1930 
(Citados por Paul Rivet, 1953).

El rostro de Carlos Oquendo de Amat

Por muchos años el rostro de Carlos Oquendo de Amat, autor de "5 metros de poesía", fue confundido con el de otro personaje.

Nadie sabe como empezó la confusión, pero por varios años la cara de Oquendo, nacido en Puno 1905, difundida en blogs y webs fue la de un homónimo de un país vecino. Recién, gracias a una foto restaurada su verdadero rostro ha sido revelado. En la foto, publicada en internet el 2015 por el escritor Orlando Granda, y cuya copia le proporcionó el poeta Omar Aramayo, se ve al poeta muy joven asistiendo a una celebración posiblemente en Huancané, Puno en 1930. Por esos años era ya militante del Partido Comunista y había conocido la cárcel. Para entonces ya había publicado su famoso y único libro y pronto viajaría exiliado a Europa. 

"Tiene una cabeza obloga con los ojos cavernosos de la tuberculosis" nos dice Omar Aramayo, paisano de Oquendo y estudioso de su vida y obra, "pero muestra su característica alegría que se ve también en sus poesía.

"No se puede desligar a Oquendo de su militancia" señala José Luis Ayala, autor de "100 metros de poesía", biografía del poeta vanguardista, recordando que nuestro Premio Nobel Mario Vargas Llosa, en su discurso de recepción del Premio Rómulo Gallegos,  sólo hace referencia a su "camisa colorada" y llama al poeta soñador y brujo de la palabra. La vida de Oquendo sigue ofreciendo misterios por descubrir, no tanto en su poesía vanguardista la cual continua igue nutriendo los estantes con nuevos estudios, sino sobre todo en su vida y compromiso político.   

En uno de sus más conocidos poemas, "New York", Oquendo quiso reflejar una ciudad moderna, cosmopolita y siempre vital, señalando que allí "Nadie llegará a los 30 años". Como la ciudad de su poema, él permanece moderno y joven para siempre, aunque lo hayan enterrado en Guadarrama, España, en 1936 a los 31 años.  

martes, 18 de julio de 2017

El día que se juró la independencia en Puno

La jura de la independencia en Puno, efectuada el 30 de diciembre de 1824, fue precedida por el levantamiento del pueblo puneño el día 27 del mismo mes, que liberó a los patriotas confinados en la Isla Esteves y otras islas en Capachica. A continuación reseñamos estos hechos contando especialmente con el valioso testimonio de un testigo presencial, el boliviano Juan Santos Vargas, autor de "Diario de un Comandante de la Independencia".

En su diario Santos Vargas cuenta que el Brigadier Rafael Maroto, jefe de realista de la plaza de Puno, ordenó el fusilamiento del Mayor Anglada por traición, quien con la noticia de la victoria de los patriotas en Ayacucho, preparaba la fuga de los patriotas presos. Su fusilamiento en la Isla Esteves es interrumpido por la entrada en escena de "indios patriotas" quienes liberan a todos los presos. A continuación parte de su relato.  
"Fue descubierta la revolución que se tramaba en las islas ante el brigadier y gobernador intendente Maroto, y sabiendo él más que ninguno de la pérdida de las armas por los españoles en Ayacucho quiso desentenderse, fusilándolo sí al comandante don Francisco Anglada como a su subalterno. Lo apresó, le sigue un sumario ligero, le fulmina la sentencia de muerte, para el caso de la ejecución lo manda al preso con un teniente de su mayor confianza y con una mitad de 50 hombres armados a la isla para que a la vista de los prisioneros lo fusilase. En esto no más se entran a las balsas en derechura a la isla, a cuyo tiempo metían unos cuatro cañones a dicha isla muchísima indiada (por el otro extremo, pero divisable el camino), como más de 300 indios negreando. Entonces Anglada le dice al oficial comisionado que iba a ejecutar con él la orden de Maroto: 
- ¿Ve usted aquella gente que entran a la isla? Van a sacar a todos los prisioneros libres, y aquí tras del cerro tiene usted más de 3000 indios patriotas que en breves momentos aparecerán e irán atacar a Puno, fuera de dos batallones de la Patria que han venido a asaltar a Maroto. Si usted cumple con la orden (de fusilamiento) ¿qué le quedará a usted y a su escolta? Más bien grite usted a la Patria con su mitad y saldrá usted mejor, que yo lo protegeré..." [1]
De acuerdo al Diario, Anglada es liberado y éste a su vez deja en libertad al General patriota Rudencido Alvarado, el de más alta graduación  entre los presos, quien entra con sus hombres en a la ciudad de Puno y recibe al día siguiente, en la Plaza de Armas, la capitulación del Brigadier Maroto, el cual abandona la ciudad con dirección de Arequipa.

El texto del Diario corrobora lo señalado por el historiador puneño Alejandro Cano quien en texto recogido por René Calcín Anco [2] señala que el 27 de diciembre un movimiento popular tomó la guarnición española de la ciudad de Puno y liberó a los patriotas presos en las islas. 

El historiador Alfonso Torres en su libro "Puno Historico", reproduce el Parte que el General Alvarado envió al Mariscal Sucre informando sobre los sucesos de Puno y señalando que la jura de la independencia ocurrió ese mismo 27 de diciembre.
Rudecindo Alvarado 
"El 25 de diciembre de 1824, salió en fuga de este Puno, para Arequipa, el General Maroto y luego trate con el Teniente Coronel Francisco Anglada de dar libertad a los prisioneros y hacer la revolución en este punto. Entretanto se ejecutaban las medidas tomadas para este proyecto, al oir tres tiros de cañón, señal  en que se había convenido con aquel oficial para avisar que no había novedad en el deposito, acudió el Teniente General español, don Pablo Echevarría y mandando traer a su presencia al Benemérito Anglada, hecho cargo de las circunstancias en que se hallaba, avisado de que iban a sorprender el cuartel, los coroneles patriotas....se avino a entregarme el mando y jurar la independencia, que realizamos junto con todos los vecinos de esta población el 27 de diciembre." [3]
 Sin embargo, como señala el historiador Rene Calcín Anco, el acto de juramentación se habría producido propiamente el 30 de diciembre, organizado por el nombrado Presidente o Prefecto de Puno Pedro Miguel Urbina, quien días antes informaba a Alvarado "Tengo ya tomadas providencias para solemnizar del modo posible el acto de la jura de la independencia Al efecto concurrirán en esta capital habitantes de los pueblos circundantes con  sus manifestaciones de regocijo". 

De esta manera el jueves 30 de diciembre de 1824 luego de realizarse una Misa de Te Deum, las autoridades designadas, Prefecto urbina y el primer Alcalde de la era Republicana de Puno, el médico José Manuel Morales, junto a los vecinos de la ciudad de Puno y la participación de la población indígena que vivia cerca a la ciudad, hicieron el juramento de sostener la independencia proclamada el 21 de julio de 1821, y se declararon tres días feriados. 

En los días siguientes otras ciudades de Puno, como Azángaro y Lampa, realizarían el mismo acto de juramentación.

NOTAS

[1] Juan Santos Vargas. "Diario de un Comandante de la Independencia Americana 1814-1825". Siglo XXI Editores. Mexico 1982.
[2] René Calcin Anco. En Puno Mágico:
http://www.punomagico.com/historia%20jura%20de%20la%20independencia%20en%20Puno.html
[3] Alfonso Torres Luna. "Puno Histórico" Talleres Gráficos "Colegio Unión". Lima, 1968. Cabe señalar que existe cierta contradicción entre el orden de los hechos narrados por Santos Vargas en su Diario y el Parte del General Alvarado, siendo que la sublevación se produjo cuando estaba todavía Maroto en la ciudad y éste habría capitulado ante Alvarado. 

domingo, 2 de julio de 2017

Fundación del Instituto Experimental de Puno

En junio de 1947 inició sus actividades el Instituto Experimental de Puno. Recordamos esta importante experiencia educativa con una serie de fotos.

El Instituto fue creado a propuesta de José Portugal Catacora, quien solicitó el apoyo de José Antonio Encinas, entonces senador. En la inauguración de la nueva escuela, Encinas dijo: "La escuela experimental va a cambiar radicalmente la dirección pedagógica colocándola en el plano científico...aquella escuela va a cambiar el "proceso de enseñar" por el "proceso de aprender".

Patio principal del Instituto
 Si bien el Instituto empezó funcionando en un local prestado por Mariano Portugal Catacora, hermano de José, luego contó con un local apropiado, adornado con murales que tenían el propósito de estimular el interés de los niños por la historia.

Profesor Simón Felipe Valencia
pintor de los murales
Manco Capac y Mama Ocllo saliendo del lago.

Además de las clases a los alumnos, en el Instituto se realizaron diversas actividades de capacitación para los profesores del mismo y otros profesores de la ciudad de Puno.
El teatro de títeres y el teatro escolar fueron actividades pioneras que realizó el instituto. La obra "Malika o la fundación de Puno" se difundió en varios centros educativos.
Paseo de antorchas en el
aniversario del Instituto

Foto de maestros, colaboradores y visitantes del Instituto
 Para la educación en el campo y empleando la lengua materna, el Instituto estableció un anexo experimental en , a cargo de la maestra. Esta experiencia dio continuidad a la desarrolló entre 1946 y 1951, en Ojherani la notable maestra Asunción Galindo, en la foto con el maestro Julián Palacios y José Portugal Catacora.


El Instituto funcionó entre 1947 y 1957 bajo la dirección de José Portugal Catacora
Años más tarde dejó de ser experimental, en la actualidad es el IEP 70001, cuyos maestros y maestras hacen honor a la importante tradición educativa de Puno.

sábado, 17 de junio de 2017

Poemas al Padre - Autores Puneños

CARTA A MI PADRE
Dante Nava.
Cuando tomo mi mate de salvia con limón,
cuando bebo mi trago sin saber lo que bebo,
cuando yanto el cantar del mal del corazón,
y tú no estás presente,padre, yo te recuerdo.
Yo te recuerdo padre, todos los días,
Hoy, por ejemplo, sin nada me han dado unos deseos
de ir en busca tuya, dejando lo que soy
en la caja vacía del mísero esqueleto.
Pero la vida ama, ¡ama! Y uno se deja amar,
en espinas y flores, en heladas y fuegos,
en tan buenas tan malas que prefiero esperar.
Esperar a mañana con su peor mejor,
con el alma mondada y mondarme los huesos,
de la materia chuma y del ser sin sabor.

***********
AFIRMACIÓN DE MI PADRE
Emilio Armaza

Hubo un día sin flores en tu sepulcro,
hubo un día en que en tus huesos se estremeció mi angustia
en que un agua salada me bañaba la garganta
y de un umbral de despedidas me tiraba la vida.

Y yo no sabía nada
sólo sabía que habías muerto,
que estabas muriéndote todos los días en ese polvo mío
HECHO HUMANO CON TU VIDA con todos los racimos de tu dolor
filtrando las auroras de tus alegrías y lamiendo  los senderos de tu cruz,

Sólo sabía que habías muerto,
que del cemento de tu sepulcro salía aún el tufo de tu agonía;
que mis pies te siguieron miedosos para detenerse
allí donde tus pies cansados te llevaron infinito arriba.

Y tú venías a abrazarme como siempre.
CON TU CAUDAL SIN CAUCE DE TERNURA
sólo sabía que habías quedado conmigo,
que estabas animando otra vez esta carne en la lucha desde el átomo de tu juventud perdurada,
desde cuando mi ser alentaba tu carne,
y para venir en esto
en esta niñez de coronas
en tu regazo de donde quisieras sacarte mi dolor, en este asentarse del sol
sobre tu tumba madurando polvo,
y quizá también EN ESTE
super descanso que tendrás
cuando te llegue como la dulce mansedumbre  del sueño el fluido caliente de poder recordarme.

Mentira;
no es que estás muriéndote todos los días, como he dicho, es, más bien, que te levantas
milímetro a milímetro.
Tu abrazo me abraza todas las mañanas. Has cambiado, sí pero no es que solamente vuelvas en el recuerdo
  
ESTÁS HECHO CARNE,
formándote en el muelle de mi brazo, haciéndote trabajar mi sembrío
y revolviendo  auroras de mi vida con tu voz cantarina.
  
que la muerte no ha podido llevarte ni materialmente siquiera;
estás en esa carne pequeñita
que columpia en la vida

                                   Estás ahí, a mi lado, estás conmigo
que la muerte no ha podido llevarte ni materialmente siquiera;
estás en esa carne pequeñita
que columpia en la vida.
en el mismo trapecio de sus años mozos
y que duerme su noche al amparo de tu barba de abuelo.

Porque yo soy camino,
arco de incandescencia entre estas dos ternuras, tú, padre, tú que me enseñaste
estás regando el huerto iluminado de esa vida.

martes, 9 de mayo de 2017

Poemas a la Madre - Autores Puneños

 
Foto: Smith Benites Ferro

MADRE 

Para eso fuiste arañando
los guijarros de tantos caminos
Días de días tras el pan que se hacía duro
o no venía nunca
aunque en el mástil de tu maquina "Singer"
madre, zumbaba velozmente la esperanza.

Las 3 de la mañana:
! Y el hilo que se enredaba no sé donde!
! Y las agujas que dormían en tus pulmones!

-"Emílio, Luis Celia"-
nos llamaba tu voz quebrada;
y nosotros, agarrados a tu ternura,
no sé porqué llorábamos, madre,
un llanto que nunca lloraron tus ojos...

Pero íbamos,  luego, al campo contigo, saltando como cabritos...
El Sol, las mariposas, el Lago...

¡Que importa el pan que nos falta hoy día,
si tenemos tu sonrisa;
madre:
¡no tenemos hambre! ¡no tenemos hambre!.

Luis de Rodrigo (Biografía)


EN EL DIA DE LA MADRE

Tengo a mi madre. Tengo lo que muchos no tienen:
luz que ilumina mi senda y vigila mis pasos,
para que yo no caiga, brazos que me sostienen
en todas las auroras y todos los ocasos
Si me ataca la hiel de algunos desengaños
surge ella en mi espíritu, para espantar la hiel,
hiel, que a veces, se mezcla a paz de mis años
al sabor de mi pan y a la flor de mi miel.

Yo la tengo metida dentro del alma mía,
como la tiene Cristo a la Virgen María,
madre de todo el mundo, y es por eso que hoy día

Me crezco y resplandezco como el sol que se expande,
incrustando los rayos de su intensa alegría,
en lo garzo del lago y en lo blanco del Ande.

Dante Nava. (Biografía)



MADRE

Tu nombre viene lento como las músicas humildes
y de tus manos vuelan palomas blancas

mi recuerdo te viste siempre de blanco
como un recreo de niños que los hombres miran desde
aquí distante

un cielo muere en tus brazos y otro nace en tu ternura
a tu lado el cariño se abre como una flor cuando pienso

entre ti y el horizonte
mi palabra está primitiva como la lluvia o como los himnos
porque ante ti callan las rosas y la canción.

Carlos Oquendo de Amat

lunes, 8 de mayo de 2017

Magda Portal y los hermanos Peralta

Carlos Portugal Mendoza, a propósito de la exposición sobre Magda Portal en la Casa de la Literatura.
Arturo Peralta, 1924, foto dedicada
 a Magda Portal (Biblioteca de la
Universidad de Texas)

En 1924, una joven Magda Portal (1900-1980) llegaba a Puno, acompaña de su pareja Serafín del Mar y su hija Gloria. Sus contactos en la por entonces pequeña ciudad de Puno eran los hermanos Peralta, dos jóvenes con cierta trayectoria intelectual, pues habían publicado las revistas “La Tea” y “Bohemia Andina”. Arturo Peralta, luego de retornar tras varios años de Bolivia, escribía por entonces en la revista “Kosko” del Cusco, empleando por primera vez el célebre seudónimo de Gamaliel Churata, mientras que Alejandro preparaba su primer libro de poemas “Ande”.  

En sus memorias, Magda Portal recuerda los motivos de su visita a Puno y su encuentro con los hermanos Peralta:
“Por razones de salud y por estar vigilada por la policía, viajo a la Paz, pero antes hago una pequeña estada en la ciudad lacustre de Puno. Bella y extraña esta ciudad, la capital más alta del mundo, tiene una atmosfera de gran pureza y la pléyade de intelectuales más notables del Perú.  En Puno conocí a Gamaliel Churata y Alejandro Peralta, hermanándonos en nuestras criticas frontales frente al centralismo limeño y el “limeñismo”, especie de tara mental – y social- que hizo -pues algo ha cambiado- la capital de la mediocridad” [1].

Como señala la poetisa en un artículo suyo publicado en los setenta, su encuentro con Gamaliel Churata fue muy importante en su formación.
“A Gamaliel lo admiré desde que estreche sus manos…Creo que desde allí deje de ser limeña para ser integralmente peruana, y poco más acá, latinoamericana”. Recuerda también a Alejandro Peralta,  “toda su obra está sangrando poesía peruana, toda esta impregnada de color y sabor telúricos, toda llena de su acento fraterno hacia la tierra y hacia el hombre, hacia el paisaje y su belleza imponderable”, y a Demetrio, el tercer hermano, artista ilustrador del Boletín Titikaka. “Los tres fueron como ráfagas, como llamaradas, como relámpagos en la noche de la cultura peruana” [2].

Del encuentro con los Peralta nació una entrañable amistad y colaboración en el ideal común de transformar el Perú. A su retorno obligado de Bolivia en 1926, Magda Portal hace participar a los Peralta en las revistas (hojas) vanguardistas que pública en Lima, a través de las cuales éstos hacen conocer su poesía en Lima, como también lo harían luego a través de la revista  “Amauta”. En el editorial de “Rascacielos”, Magda Portal escribe:
“En los nuevos caminos abiertos a los hombres para la fraternidad universal –entusiastas como una caja de pájaros extendemos las manos respondiendo en el mismo gesto amplio, aunando nuestras fuerzas espirituales para que no fracasen los primeros intentos…firmamos estos cinco nombres claros –serafín del mar, magda portal, gamaliel churata, alejandro peralta, julián petrovick” [3].
 
Foto de Víctor Chambi
con dedicatoria.
Iniciada la publicación del Boletín Titikaka (1926) por el Grupo Orkopata que dirigían los hermanos Peralta, se recogen allí artículos de Magda Portal y comentarios sobre sus primeros libros: “Única en Perú Poetisa de dinámicos horizontes 8 cuentos quemados de sudor jornalero Walkiria de nuestras bravas selvas líricas ha desatado las amarras del subsuelo a carrera firme en lo espeso de la agitación proletaria. Esta mujer tiene erigida su barricada mental en un bocacalle de América [4].

En 1929 Magda Portal publica “El nuevo poema y su orientación hacia una estética económica”,  escrito en México y en el cual presenta el panorama de la naciente poesía latino americana de nuevo perfil líricos y enraizada en lo popular, indígena y americano. Dice allí sobre la poesía de los Peralta:
“Al sur de América, junto al lago Titicaca de la leyenda, dos poetas identificados con la raza indígena por sus tres cuartas partes, están produciendo una nueva fórmula de belleza. Son los que más se acercan a la terca e ingenua idiosincrasia del individuo arrimado a las vértebras andinas que por tanto tiempo han guardado avaramente sus emociones en  su odio profundo a la raza de los usurpadores”. En el libro se cita completo el poema “El Indio Antonio” de Alejandro Peralta y se dice de Gamaliel Churata, “espíritu hirsuto e indomado, soñador de la liberación del indio, como un nuevo Cahuide, despeña desde los andes sus galgas formidables sobre la cobarde clase latifundia. Este poeta, el más noble producto de las condiciones actuales de su ambiente, posee un fervor místico y une a la fuerza tempestuosa de su temperamento, la honda emotividad de la raza más triste i mas rebelde que hay en el Sur de América: la raza keswa” [5].

La turbulencia política de finales de los años veinte y la separación de apristas y comunistas, llevaron por distintos caminos a Magda Portal y los Peralta. La primera, formó en México parte de los primeros grupos apristas, mientras que Gamaliel Churata, simpatizó con el partido socialista fundado por el Amauta (1928), aunque luego tendría un momento de entusiasmo por el APRA (1930) ([6]), para luego mantenerse independiente, pero con ideas políticas propias. 

La fuerte represión desatada por Sánchez Cerro en el año 1932 obligó a Churata a abandonar el Perú y viajar a Bolivia, mientras que Alejandro inició una vida anónima en Puno, Iquitos y luego en Lima. En cambio Demetrio Peralta militó en el Partido Socialista y luego en el Partido Comunista Peruano, asumiendo el precio de sus convicciones. Por su parte Magda Portal permaneció en el Perú desarrollando una fuerte actividad política, formando parte de los fundadores del Partido Aprista (1930), hasta que en el año 1936 viaja a Bolívia, tras haber permanecido presa por 500 días y escapando de la persecución política desatada por Benavides. 
Magda Portal y Fernando Tapia en Ayaviri (1933)
 Biblioteca de la Universidad de Texas.

En Bolivia Gamaliel Churata, desde una postura socialista y andinista, tomó férrea distancia del aprismo, señalando en una entrevista del año 1936 “Debo decir a usted que tal planteamiento de la filosofía de la historia del Perú demuestra que el APRA no solamente no es un partido revolucionario ni de izquierda: es un partido que representa el colonialismo de la costa [7].

Las distintas posturas políticas asumidas, serían el motivo por cual no se conoce ningún  contacto entre Magda Portal y Churata en los años treinta y después, a pesar que en 1938 Magda Portal viaja a Bolivía, donde residía Churata, rumbo a Buenos Aires, y que luego pasaría por La Paz en algunas ocasiones.  De lo que si hay constancia es de la presencia de la poetisa en el altiplano en los años treinta  y cuarenta, animando a los núcleos del Appra, partido en el cual militaron algunos de los antiguos integrantes de los grupos Orkopata (Puno)  y Colla (Huancané), como Emilio Vásquez,  Julián Palacios, Aurelio Martínez, entre otros. En los años cuarenta, durante la primavera democrática previa a las elecciones generales, recorrio Puno visitando Lampa y otras provincias en campaña por la candidatura de Víctor Raúl.

Magda Portal fue una de las principales lideresas, sino la principal,  del Partido Aprista, aún cuando los puestos principales de la jerarquía de ese partido fueron siempre ocupados por hombres. En 1944 renunció al Apra en protesta por la discriminación de las mujeres, a quienes se negó la condición de militantes plenos con el argumento de que no podían votar en las elecciones generales, así como también por el abandono del programa político antimperialista de la etapa auroral del aprismo.

En los años setenta, Alejandro Peralta escribiría un sentido poema dedicado a Magda Portal, renovando la  amistad de los hermanos Peralta con la antigua compañera de ideas e ideales.
“Y nació para cantar
Con toda su entraña.
Voz de América
No es ni elegía ni cantiga.
Que es acción y masa organizada
y dolor,
y sangre de albas”.


[1] “Trazos cortados”. Autobiografía inédita. Biblioteca de la Universidad de Texas.
[2] “Los hermanos Peralta”. Diario El Comercio 21 de junio de 1977.
[3] “Rascacielos” Octubre de 1926. En las sucesivas revistas Trampolín, Hangar, Rascacielos y Timonel, se publican los poemas de  “Penetración” y “Hombres Ultraorbicos” de Churata. También publicó en la revista Carlos Oquendo de Amat.
[4] Comentario al libro “El derecho de matar” de Magda Portal y Serafín del Mar. Boletín Titikaka, octubre 1926.
[5] “El nuevo poema y su orientación hacia una estética económica”. Magda Portal. México. Fragmentos del libro se publican en Boletín Titikaka, Enero 1929, tomo II, N° XXVI.
[6] “MILITARISMO más APRISMO igual Gobierno del Pueblo...Sin embargo, aún tendrá que luchar el socialismo contra la reacción…El socialismo decente que propugnan Villarán y Manzanilla pasó a documento  de arqueología, por tanto, el único socialismo que nos conviene es el de Haya de la Torre: el aprismo. Doctrina continental y solución nacional”. “Croad Sapos”. Folleto, 24 de setiembre de 1924. En “El Ultraorbicismo en el pensamiento de Gamaliel Churata”. Manuel Pantigoso. Universidad Ricardo Palma 1999.
[7] Asimismo, señala:  “Y el APRA y sus jóvenes acólitos podrán saber entonces que, dialécticamente inclusive, la realidad del Perú está en los Andes, que el Perú es un fenómeno andino, como el APRA es un fenómeno de la costa; que el indoamericanismo para los peruanos principalmente no tiene tantas letras como estupideces en cada una de ellas; y que no queda otro camino que “peruanizar el Perú”, como quería el “comunista” Mariátegui, lo cual implícitamente quiere decir: andinizar el Perú”. Entrevista a Gamaliel Churata en “Hacia la Federación Socialista en el Perú”, publicado por la Unión Juvenil Andina, La Paz, Agosto 1936. En “El Ultraorbicismo en el pensamiento de Gamaliel Churata”. Manuel Pantigoso. Universidad Ricardo Palma 1999.

domingo, 30 de abril de 2017

Aniversario de Acora

Chullpas de Molloco (Acora, Puno). Crédito Foto
Escribe: W. Jony Rodríguez Arizaca | LOS ANDES 7 FEB 16

La temprana historia colonial del pueblo de Ácora ha iniciado desde las primeras décadas del Siglo XVI. Para bien o para mal quedó registrada en numerosos documentos coloniales entre los que destacan las ordenanzas, crónicas, informes de visitas, diarios de buscadores de rarezas y anecdotarios, que permiten completar la mirada histórica de este pueblo.

A saber, la historia colonial de los Lupaca y la de Ácora, por ser integrante de ella, comienza con el arribo de los primeros españoles al Collao. Fue "avistada" allá por el año 1533 por los primeros españoles que habían arribado al Collao: Pedro Martínez y Diego Agüero de Moguer, quienes en los primeros días del mes de diciembre del mismo año, y por encargo del propio Gobernador Francisco Pizarro, llegaron desde el Cusco para explorar el Altiplano y, más tarde, descubrir el Titiqaqa y dar la vuelta a todo el lago en 1534. Esta expedición quedó registrada por el cronista Pedro Gutiérrez de Santa Clara (1544)[1] y también en la crónica de Pedro Sancho de La Hoz: “Relación Para Su Majestad” en 1534[2] y por Pedro Pizarro: relación del Descubrimiento y Conquista del Perú en 1571[3].

En­ esta primera expedición se dice que también estuvo el religioso dominico fray Tomás de San Martín[4], aunque Mendiburu refiere que fue uno de los primeros en llegar al Collao[5], sacerdote a quien se le atribuye, aparte de fundar la Universidad de San Marcos, haber dejado establecidas las iglesias de su orden para el adoctrinamiento de los nativos en Chucuito, Ácora, Ilave, Juli, Pomata y Zepita, entre 1534 y 1538[6].

De esta manera, hacia 1535, ya se tenía la relación de la provincia del Collao y sus comarcas por estos españoles que fueron enviados a él. Los informes y noticias de riquezas fabulosas harían que la codicia los siguiera empujando más hacia el sur. Así, con la desesperación de encontrar oro, derribaron elegantes edificios y se dirigieron al Collao.

El cronista Pedro Pizarro (quien de niño habría sido el paje del Marqués, fue obligado por el virrey Toledo a escribir lo que de la invasión traía memoria), recordaba: “Almagro... el día que de el Cuzco salió, se quemó la mitad dél, y así fue con su partida todo el Collao, porque esta gente que llevaba de Guatimala y de don Pedro de Aluarado y ban rrobando y destruyendo por donde pasauan, que venian vezados de aquellas partes, según se entendió de ellos mismos,…estos inventaron la palabra ranchear que en nuestro común hablar es robar”[7].

Efectivamente, fue el 15 de julio de 1535 en que la comitiva de Almagro con dos indios, el uno Paullo Topa, hermano del Inca Manco, y el otro Villac Umu, gran sacerdote de la nación, fueron enviados delante con tres españoles para preparar camino al pequeño ejército. Púsose después un destacamento de ciento cincuenta hombres a las órdenes de un oficial llamado Saavedra quienes ocuparon Chucuito, realizando saqueos en poblaciones cercanas al pasar por Ácora cuando se dirigían con dirección a Chile. Esto pudo ser observado por Pedro Cutimbo, personaje que gobernó Chucuito por dieciséis años consecutivos[8].

Es de suponer que estos ejércitos españoles, tanto de Saavedra y Almagro, tuvieron que haber hecho alguna parada en Ácora, por ser ésta el paso obligado en la ruta del gran camino Inca. Podríamos confirmarlo con la carta que el capitán Saavedra, fechada en Chucuito el 16 de setiembre de 1535, dirige a Almagro, quien estaba aún en el Cusco, en la que le dice que apure su salida a Chile y se haga cargo de la expedición, cuyo éxito aseguraba[9].
Así, mientras Pizarro se quedaba en Cusco, Almagro con la ansiedad de tener mayor fortuna que Pizarro, dirigía personalmente la vanguardia de la expedición que marchaba a conquistar el reino de Chile. Partió del Cusco con dirección al Collao (Chile) acompañado por cincuenta soldados y llevando, a la fuerza y bajo amenazas de degüello, a cuatrocientos indígenas para que cargaran los pertrechos. Cruzó el altiplano en dos oleadas, produciendo en cada una de ellas graves daños al requisar alimentos, vestidos, animales y quemar a algunos caciques (Pedro Pizarro, Relación del Descubrimiento y Conquista de los Reinos del Perú)[10].

domingo, 26 de marzo de 2017

LA LITURGIA SOLAR Gamaliel Churata

UNA INTERPRETACIÓN FILOSÓFICA DE LA DANZA PUNEÑA: LA LITURGIA SOLAR .
Por Gamaliel Churata
Cintakanas
(Danzas y Bailes del Altiplano de JPC)
(Fuente "La Revista Semanal. Año VI, núm. 235" Lima, 31 de marzo de 1932) . Texto encontrado y difundido por Wilmer Skepsis,

Cuanto el ayllu merezca supervalorización; lo que se ha de referir a un extraordinario concepto, y se sale del ordinario sentido de las cosas, da origen a una liturgia del pako, esto es, del sacerdote solar. Los bailes de la “Altipampa” son todos litúrgicos, modos externos de verificar el mito; obedecen a la necesidad de traducir el carácter religioso de la vida. Pero, como la religión no es sino una de las relaciones entre producción y causa, los bailes del ayllu son, pues, estilizaciones mímicas del trabajo.
Nuestra expresión coreográfica campesina es cada vez más viva y más urbana, pero igualmente, cada vez de un menor contenido económico. Es decir revela cada vez menor preocupación por expresar estilizándolos los fenómenos de la simiente. Se estetizan, ingresan al cauce del arte cholo, se hospedan en las ciudades, quieren ser un alarde, en sí, ya no les interesa surgir animando los aspectos del mundo indígenas, al desubicarse pierden su sentido terrígeno, pero tampoco echan raíz honda en la economía semicomercial del mestizo.
En el distrito de Ichu, durante el festival de San Pedro, patrón del ayllu, los challweros (pescadores del lago) preceden el anda con un baile en que conducen las balsas, provistas de todos sus instrumentos de boga y de pesca, y luego sartas de challwas, en señal de la providencia que el santo pescador sabe ofrecer a sus camaradas de oficio. Todavía en el distrito de Desaguadero, hay otro baile que es una estilización de la chala –comercio primitivo de intercambio–; en él bailan los challweros, ofreciendo su producto, mientras los sunichus de Santa Rosa aceptan el intercambio con los productos de cordillera que están dispuestos a entregar.
En esa forma, se observa un completo movimiento de la economía indígena expresada en el arte. No ocurre otro tanto con el arte cholo. El arte cholo no tiene base endógena. Gravita merced a la influencia racial; pero la economía para nada le estimula en la creación intelectiva. Y es que el cholo, tipo social, forma indiscutiblemente en la minoría de la población del Perú, mientras el indio constituye la masa. Es, propiamente, el pueblo, entidad creadora y representativa. El arte de las minorías es un arte de alquimia, dosificado y elaborado de conformidad con factores aleatorios, mientras el arte de multitudes resulta de un fenómeno de la calidad biológica de la primavera.
En el waiñu se traduce la expresión agraria del ayllu, expresión pastoril y eglógica. Toda danza, por complicada que ella sea, y por diferencia de edad histórica, descubre ritmo del baile patricio. Raro es aquél que envuelva una diversidad de sus motivos. 

Hay bailes –los chokelas– que representan directa e inmediatamente el episodio pecuario; otros el totémico –charabaratus–; otros, el agrario –cinta-kana. Entre ellos hay absoluta diversidad de ideología; mas no suponen diversidades sustantivas en cuanto a su tipo estético. El baile totémico denuncia a la behetría en cuanto significa un estado de evolución patriarcal de la gens. Los chokelas se refieren directamente al hecho técnico de la ganadería, como el cinta-kana, al agrario.

Los tres corresponden a una edad animista cuya significación en el interés colectivo es inapelable, tanto como manifestación de la ideología tribal, ligada al fenómeno de la producción, como al hecho en sí del mito que engendran. Singularmente el baile totémico, y todo el movimiento racional que supone, vive dentro de la zoografía del indio con el valor extraordinario del patronímico –Mamani: águila, Paka: halcón, Condori: kuntur– y procede de región económicamente referible al animal, la planta, etc., de la naturaleza que ha estimulado el establecimiento del grupo: Panti, flor; Kespi, cristal; Nina, fuego. En manera alguna podría encontrarse otra traducción al animismo de los kollas, como tampoco puede evadirse la necesidad de estudiar en su mito el desarrollo de su economía. Obedece igualmente a este sentido el baile denominado “el danzante” que, proscrito radicalmente de la ciudad, se conserva en mínima proporción en los ayllus. Me referí en otro lugar a la “mamata”.

miércoles, 1 de marzo de 2017

Warisata y los núcleos escolares campesinos


Churata en Warisata (Foto tomada del artículo de Arturo Vilchis C.)

(Extracto de "Historia de la Educación en Puno" sobre la importante experiencia de educación  indígena de Huarizata, que floreció entre los años 1931 y 1940. Fue visitada por Gamaliel Churata (1933 y otros años) y Encinas (1939) y en 1945 fue sede de la reunión técnica entre maestros bolivianos y peruanos que organizó los Núcleos Escolares Campesinos)

Puede considerarse el caso de Huarizata, en Bolivia, como un  caso prócer de la  nueva educación rural en América Latina  por sus objetivos y por su  orientación, diríamos también por la participación de la comunidad en el funcionamiento de la Escuela.

Pues, gracias a su fundador, don Edgardo Pérez, maestro ru­ral de gran visión y que con justicia llegó a ser ministro de Educación  en su país más tarde, se levantó la escuela indígena de Huarizata al norte de la Paz, hacia las montañas de Sorata, no muy lejos del lago Titicaca y si más bien cerca de Huarina, el pueblito que meciera la cuna del General Santa Cruz, el que intento unificar Bolivia con el Perú ba­jo la bandera de la Confederación.

En la arquitectura de esa escuela, podía advertirse a primera vista la piedra que diera perennidad a Tiahuanaco, el adobe, que retra­taba la realidad campesina contemporánea y los cuadros murales que graficaban el porvenir de estos pueblos, pintados por Manolo Fuentes Lira, pintor peruano nacido en Cuzco.

Daba  la impresión real de un verdadero movimiento, pues era la única gran casa de dos pisos sobre la amplia y fría escarpa del Alti­plano, ya que las cabañas habitacionales de los campesinos eran apenas diminutas y deleznables chujllas, esparcidas por aquí y por allá, como unos enanos en torno al gigantesco local de Huarizata. Y Huarizata fue levantado por los músculos indígenas, no con fuerzas y  materiales extranjeros.
Manuel Fuentes Lira, Marina y Nilda Nuñez del Prado
Gustavo Navarro y Gonzalo Bedregal 1939

La Escuela de Huarizata reunía niños, hombres y ancianos de ambos sexos. Pero destacaba una innovación social con la participación de los hombres maduros constituidos en  el Consejo de Ancianos, ayudando a los maestros en la educación de sus hijos y sus nietos; aun más, resolviendo los problemas que el funcionamiento de la escuela planteaba.

La Escuela de Huarizata, la gran escuela influyó sobre otras escuelas de la zona y se estableció un primer  anexo espontáneo, natural e informal que luego se sistematizó para señalar las escuelas que debían depender de ella, formando un grupo de número definido de relaciones pedagógicas y administrativas, así como sociales. El único  defecto que advertimos fue que las escuelas dependientes se ubicaban a distancias poco prácticas, a algunas había que llegar hasta en dos días, lo cual era indudablemente una dificultad que le restaba eficacia.

Así  que Huarizata por su organización fue también precursora de los núcleos escolares campesinos.  Y la denominación de núcleos  se tomó para la experiencia en ambos países Perú y Bolivia, lo cual dio lugar a que la prensa boliviana anunciara que había triunfado la tesis boliviana en la reunión de Huarizata cuando se reunieron educadores peruanos  y bolivianos para planificar la nueva escuela rural boliviana y peruana. En realidad lo que había triunfado era solamente la denominación. No su organización que se modificó, ni su orientación, que se planeó con una nueva concepción.