miércoles, 30 de octubre de 2013

Aniversario de Puno: 4 de Noviembre

 
 
Besa el sol las cumbres de Cancharani
fulge Puno, rica ciudad de plata
de oro tejieron sus nervios los Incas,
tierra de luz pensamiento y libertad.
Himno de Puno
 
En el aniversario de Puno, los invitamos a leer la Historia de la Fundación de Puno

domingo, 20 de octubre de 2013

Alfonso Torres Luna - Segunda Parte

Hay en su obra "un factor que falta en la obra de muchos indigenistas y es el factor cariño a la población aborigen. Muchos de los indigenistas modernos toman el tema relativo, para derramar hiel i antagonismos sociales más bien que para prodigar la miel de un amor humanitario. Aún espíritus justos se pronuncian a veces con frialdad y no con el calor de una vehemencia por las cosa patrias y familiares de nuestra colectividad  radicada al pie y encima de los andes". Dora Mayer  [1]

En 1934, Alfonso Torres Luna ocupa el cargo de Jefe de la Sección de Psicopedagogía en el Ministerio de Educación. Situación en la que prepara las pruebas objetivas para exámenes en los colegios nacionales; realiza el primer censo de maestros diplomados del Perú; prepara un proyecto de escalafón magisterial y edita la Revista de Educación del Ministerio.

Esta labor le demandó gran esfuerzo que dada su precaria salud no pudo soportar y cuyo cuidado le fue limitado por sus situación económica. Su actitud y conducta de sacrificio ilimitado quebrantó su salud, al extremo que ni pudo trabajar a pesar de su deseo, siendo internado en un hospital en marzo de 1935, determinándose que su operación, que no fue suficiente. El 22 de abril de 1936 dejó de existir a los 35 años.

Alfonso Torres Luna, además de haber sido excelente maestro, desarrolló una importante actividad de investigación científica, tanto en ciencias naturales como sociales, que inició con su trabajo sobre vestidos precolombinos en la Escuela Normal.

Libro en versiones quechua y aymara
Su interés en la arqueología, le valió ser nombrado socio corresponsal en Puno de la Sociedad de Arqueología y Artes Primarios, de Lima. Y por sus estudios geográficos es incorporado como socio de la Sociedad Geográfica de Lima.

En Lima estudió en las facultades de jurisprudencia y ciencias económicas de San Marcos, graduándose en 1934, año en que escribe su trabajo sobre la fundación del imperio de los incas, libro inédito, junto a otros.

Alfonso Torres Luna fue mi maestro en la Escuela Normal del Colegio San Carlos, donde nos sorprendió por su pulcritud, la vastedad de sus conocimientos y su extraordinaria memoria. Podía llenar la pizarra con nombres de la taxonomía botánica como zoológica, sin recursos ni ninguna nota.

Somos muchos maestros primarios que hemos recibido sus enseñanzas y conocimientos, como también el amor por la niñez, la dedicación profesional y el afecto por el conocimiento de nuestra tierra y su cultura.

Recuerdo que afines de 1928, cuando decidió su viaje a Lima, se despidió de nosotros su alumnos [2] en una reunión en el Arco Deústua, donde entre otras cosa nos dijo: "Yo me voy a Lima, porque en Puno no tenemos instituciones de altos estudios y yo deseo hacer investigación científica".

Alfonso Torres Luna, fue pues un excelente maestro y eficiente funcionario al servicio de la educación nacional, pero propiamente, un hombre de ciencia e investigación como muy pocos de su tiempo y aún después en Puno.
Libro reeditado (2013) por la
Universidad Nacional del
Altiplano UNA

Su muerte truncó una vida notable en proceso de desarrollo superativo y con grandes esperanzas, pues en menos de diez años alcanzó un titulo profesional y tres académicos. Fue un hombre nacido para servir a su tierra y a la Patria, a la cultura y la educación, aún con sacrificio de su vida.

(Tomado de "Maestros del Siglo XX" de José Portugal Catacora)

NOTA

[1] En el prólogo de Dora Mayer al "Libro segundo para los aborígenes peruanos", de Alfonso Torres Luna. El libro se publicó en dos versiones, una quechua-castellano y otra castellano-aymara. Contiene temas de religión, educación cívica, historia, dirigidos en textos adaptados para los niños y para adultos. A modo de ejemplo de su contenido, podemos leer el siguiente texto, que tiene su respectiva versión en quechua y aymara:

"Mis Derechos ciudadanos. Lección para adultos. Todos somos ciudadanos para reclamar a las autoridades, cuando nos han hecho mal las gentes. Nos podemos quejar; podemos señalar sin temor de ser indios, al que nos pega o roba nuestras cosas. Podemos acusarlo o hacerlo llevar al cuartel. Tampoco nadie puede quitar así no más nuestros terrenos, nuestra casa, si es que no debemos plata...Ni a nuestros hijos no nos lo puede quitar nade. También debemos llevar a nuestros hijos a la Escuela y tienen que recibirlos para enseñarles a leer y escribir y si no quiere el maestro recibirlos debemos quejarnos al Gobernador...".

[2] Alfonso Torres Luna fue profesor en la Normal adscrita al Glorioso Colegio San Carlos, donde enseñó al lado de Humberto Luna y Julián Palacios. Portugal Catacora lo recuerda en su autobiografía


 

lunes, 14 de octubre de 2013

Kajelo - El baile

Ilustración de Moisés Aguilar
en "Danzas y Bailes del Altiplano"
El Qajhelo deriva de la voz aymara Qajho, que significa muy joven o adolescente. Se dice qajho huayna para expresar muy joven. Y como este baile es de la juventud, su denominación de qajhelo es muy concreta y significativa. Es el baile del amor, el baile romántico y alegre que expresa hondos sentimientos de juventud.

El Escenario
 
Se realiza en cualquier lugar en que hay oportunidad para hacer libaciones que rompan la cáscara del hermetismo sicológico del hombre del altiplano. Por su escenario, esta ubicado en la zona cordillerana de la región occidental, en las partes altas de la provincia de Puno y Chucuito.

Más específicamente, se ve en los distritos de Pichacani, Acora y Santa Rosa de Juli. Por tanto su escenario, visto con lente panorámico es una pampa, una quebrada, una rinconada al pie del picacho, cubierto de los perfumes del trébol y la grama, bordeando los pajonales con el telón de fondo de cerros nevados, cordilleras encrespadas y picos escabrosos bajo el dombo azul de un cielo maravilloso por donde surca el sol rutilante de los días.

En ninguna fiesta patronal se ha  visto la presencia del Qajhelo; sin embargo, al terminar cada día de fiesta, cuando las gentes campesinas que ha acudido como público, se asilan en las tienditas del poblado donde se vende alcohol y coca entonces alguno de los presente, al calor de las copas de alcohol terciado con cola saca el charango y comienza a tocar. Los primeros en bailar son el hualaycho y la linlicha, por ser los mas jóvenes. Bailan hasta altas horas de la noche, a veces hasta el amanecer, ya que en los poblachos no hay alojamiento para el publico.

Su descripción

El varón, el hualaycho maduro o qarabota, cuyo ropaje característico es saco y pantalón de grueso cordellate negro, con polainas en ambas piernas hasta los muslos, calzados de suela de gruesa como suecos, pero en forma puntiaguada, chullo color entero, rojo o verde y sombrero de lana de oveja a la pedrada, con el ala levantada adelante. Completa su atuendo un poncho amplio de alpaca gris, negro o blanco, a veces de color vicuña, chal grueso y largo que hace juego con el poncho y un zurriago terciado al hombro y la cadera.

Las mujeres llevan blusa y un amplio chal de lana que les cubre la cabeza y usan sombrero de copa redonda y falda volteada, rebozo que hace juego con la pollera y que cubre la espalda hasta la cintura y un atado de lujosa lliclla de colores, tejida en Juli. Ella no lleva calzados. de modo general, las mujeres del altiplano no llevan calzados ni ojotas, estas son prendas del varón.

El músico, que toca el charango, es el mismo qarabotas, solo en ciertas ocasiones otra persona.
 
Su ejecución

En una actitud emocionante de galantería hecha reto amoroso, en que la moza hace derroche de gracia sutil y donaire y el mozo, trata de demostrar su mayor virilidad, la pareja baila, al son del Qhajelo que también es género musical.

El baile en sus comienzos, es de movimientos enérgicos y rudos en el hombre y graciosamente suaves en la mujer. En seguido la energía del compás masculino domina los movimientos de la mujer, es decir el hombre impone su dinámica y la mujer se somete derrochando sonrisas íntimas pero perceptibles, como subyugada y orgullosa de bailar en los brazos de su hualaycho o qarabotas, fuerte domador de montañas y punas frías y bravías. Culmina a lo largo de horas en que el candor amoroso se trueca en fuerte impulso y la atracción espiritual es dominanada por el instinto.

Las figuras


En ciertas versiones contemporáneas, el
raptado es el qarabotas (Foto)
En el desenvolvimiento del baile se armonizan tres figuras espectaculares en las que se percibe la alegría interior de los bailarines.

En la primera parte en que el hualaycho y la linlicha bailan sueltos, ponen en juego toda la plasticidad de sus cuerpos conmovidos por el amor, en forma autónoma y absolutamente libre, Pasos enérgicos , contorsiones donairosas , vueltas y actitudes de desafío que se perciben  en el rozamiento de cuerpos, hombros y caderas, que se suceden.

Luego los bailarines se cogen de las manos con los brazos entrelazados hacia atrás, Y así con los cuerpos pegados y confundidos en movimientos perfectamente sincronizados, dan vueltas y revueltas sin desprenderse, se agachan hacia atrás y hacia adelante o se enderezan zizagueantes.

Finalmente se sueltan y el hulaycho envuelve la cintura de linclicha con el látigo que lleva, el mismo con que ha tendido a cuantos rivales o ha reducido al ganado, y dándole fuertes tirones, sin perder el compas, la rapta. Se supone que la lleva a su distante y oculta guarida sobre la grupa de su caballo Chojchi, alazán o tordillo.

(Tomado de "Danzas y Bailes del Altiplano", (1981) de José Portugal Catacora)

jueves, 3 de octubre de 2013

Rijchari : ¡Despertad!

MANUEL NUÑEZ BUTRÓN  (1° de diciembre de 1900 - 7 de diciembre de 1952)
Fuente: Web MNB Colegio Médico del Perú

Con una concepción amplia de lo que es la actividad educativa, "Historia de la Educación en Puno", registra, además de las experiencias realizadas en las escuelas, otras de naturaleza social como la "Universidad Libre de Orkopata" y el "Movimiento Rijjchari". Esta última llevada adelante por el médico Manuel Nuñez Butrón en el campo de la salud en los años treinta, por lo cual es considerando precursor de la atención primaria de la salud en el Perú. Del mencionado libro de Portugal Catacora extraemos el siguiente texto sobre el Rijjcharismo.  

"¡Rijchariychis!, ¡Rijcharisun!, ¡Rijcharisun puni!"
 
"¡Despertad!, ¡Despertemos!,  ¡Estemos siempre despiertos!".

La raíz de este movimiento fue una idea simple, clara y concreta, pero de signifi­cación profunda, amplia y de proyecciones imprevisibles que acaso los mismos creadores del movimiento no las percibieron.

Fuente: Aqui
Esta idea consistió simplemente en curar las enfer­medades infecciosas de los indígenas, específicamente el tifus que era el que más mortandad producía entre la gente campesina, y de este modo liberarlos de este flagelo.
El indígena ignoraba el origen microbiano de esta famosa fiebre amarilla, la forma de su trasmisión o su contagiosi­dad, así como el medio para su tratamiento. Por tanto estaba comple­tamente indefenso y prácticamente sometido a ser víctima cada vez que el mal entraba en el ayllu.
Por eso la finalidad inicial del Rijcharismo se o­rientó específicamente a enseñar al indio a defenderse del tifus, luego se amplió al tratamiento de otras enfermedades infecciosas y no infecciosas, lo cual creo nuevos conceptos en el indio acerca del origen de la enfermedad y por tanto, nueva visión de la vida o sea una transformación de creencias y por último pro­pició una natural promoción cultural.
Para realizar su idea Butrón va en busca de los in­dios, a las comunidades, de casa en casa, pero los indios no le creen, porque Butrón es un mestizo y los mestizos solo supieron engañar al indio y por siglos.
Entonces Butrón recurre a un medio que sus colegas condenaban y lo siguen condenando, busca a los curanderos, los laicas, los yatiris  y toda suerte de gentes que tienen autoridad mo­ral sobre los indígenas. Los reune en su casa de Juliaca. Les habla del asunto y con tal fe que los persuade y los convierte en sus colaboradores. Pues luego les enseña, sobre la sabiduría mágica que ellos poseen, la sabiduría científica que ignoran. Los curande­ros, se convierten en los líderes del Rijcharismo. Ellos si son creídos por los indígenas.
Cómo funcionaba

Fuente: Revista Peruana de Médicina
Luego de conquistados los yatiris, se realiza un a­taque frontal al problema indígena. Cada curandero, de acuerdo con un rol, organiza, los domingos en cada comunidad; una concentra­ción de indígenas y cientos y miles de ellos acuden a escuchar a un Ríjchari o un despertador.


En las concentraciones, que envidiarían los políticos, los Rijcharis  "despertadores" Eustaquio Rodríguez Aweranqa y Manuel Nuñez Butrón les hablan de cómo curar las enfermedades, como preservarse  con la higiene, como despojarse de los vicios del alcohol y la coca y como adquirir los medios para superar la vida primitiva, labor que se profundiza en las asambleas sanitarias.
 
Los Rijchari fueron más allá, intentaron y consiguieron que el indio cambiara de concepto a­cerca del origen del tifus y aprendiera a cuidarse de su trasmisión y contagio.
 
Cuéntase que cierta vez se llevó consigo un piojo dibujado en gran tamaño en una cartulina de cerca de un metro de extensión. Y dijo a los campesinos que ése era el piojo y que ese animal trasmitía de una persona enferma a las personas sanas el tifus. Los campesinos le contestaron irónicamente que de ese ta­maño será el piojo de los blancos, que los suyos eran pequeños y por tanto no ofrecían tanto peligro.
Entonces el doctor Butrón acudió a la casa de un enfermo en una comu­nidad e hizo dos cosas. Primero paso de un enfermo a un sano un pio­jo y esta persona enfermó. Luego tomó los cuidados necesarios con los demás miembros para el enfermo no les trasmitiera sus piojos, para lo cual junto al fogón hizo matanza de piojos. Naturalmente las demás personas no enfermaron.  Entonces sus acciones empe­zaron a tener fuerza convincente y todos los campesinos se interesaron por matar los piojos, pero no con los dientes.
La promoción social


Reunión de educación sanitaria
Fuente MNB CMP
La predica del doctor Butrón suscitó una nueva actitud en las comunidades. Esta actitud fue orientada por Rodríguez  Aweranka y los hermanos Cutipa.
Aweranka organizó agrupaciones compactas de campesinos en las comunidades de la provincia de San Román y parte de Puno Lampa y Huata, con el fin de que la nueva concepción acerca del origen del tifus y la forma de evitarlo fuera propagada ante la ma­yor parte de las gentes. Los hermanos Cutipa ejecutaban las demostraciones correspondientes con los crematorios.
En dichas agrupaciones los aborígenes se familiari­zaban y tomaban la conciencia de nuevas formas de ayuda entre las familias y practicaban medios de diversión prescindiendo del alcohol y la coca.
De ese modo se produjo una promoción social de desarrollo de inesperadas proyecciones; pues derivaron en formas de ayuda, en saneamiento de los ambientes y la abertura de po­zos para surtirse de agua potable.
Promoción cultural
Entendiendo ésta como  desarrollo  intelectual de tipo ilustrativo o instructi­vo, se emprendió tareas de cultura intelectual como aquello de publicar dos revistas. “Rijchari” o ¡Despertad! y “Runa Sonqo” o "Corazón Humano", que se publicaron sucesivamente en Juliaca con más de diez ediciones. Fueron las prime­ras revistas en las cuales los personajes eran indios y sus problemas sociales fueron tratados en forma original humorística a la par que de protesta. Los indios pudieron ex­presar su pensamiento con escritos que si bien despertaban hilari­dad, por su deficiencia de dominio del castellano, en cambio eran genuinas y eso era ya un éxito primigenio.
Rijchari emblemática Josefa Aquino
Por otro lado fueron también las primeras revistas que consignaron notas sociales de la vida campesina, el nacimiento de un niño, la enfermedad de una campesina, la muerte de algún miembro del ayllu, etc.

Eran noticias que le daban personalidad original al movimiento Rijchari como promoción social y cultural. También se deslizaban, a disgus­to de las autoridades, noticias de los abusos que cometían algunas malas autoridades, cuya existencia ha sido proverbial en el interior del país.

Sentido educativo de  Rijchari
El movimiento Rijchari fue acción de educación sa­nitaria inicialmente como hemos descrito, pero después se amplió en forma que abarca aspectos generales de la educación del hombre como individuo y como colectividad, por tanto, este movimiento tu­vo carácter y resultados pedagógicos. El mismo Nuñez Butrón solía llamar “Pedagogía Silvestre”
Queremos insistir en precisar el movimiento Rijcha­ri como un movimiento educativo, porque lo que hizo Butrón fue educar a las masas para que sepan defenderse de las enfermedades, poniendo en práctica la educación sanitaria,  hoy catalogada como un medio eficaz de conservación de la salud, de incrementarla y evitar que sufra quebranto.

Desde otro punto de vista, fue una forma o sistema de educación social del adulto con sentido integral y de un tipo de adulto con cultura propia y por tanto, con maneras de pensar y sentir peculiares, que exigía una metódica extraordinaria.  En consecuencia fue un ensayo fundacional de educación para los indígenas.

Sentido precursor de la obra
II Congreso Nacional Médico 2011  (Hija del Dr. MNB)
Consideramos justo otorgarle la ca­tegoría de obra precursora, porque creemos que la transcul­turación del hombre indígena debe comenzar por la educación sanita­ria. A nuestro juicio, dos causas determinan este plan­teamiento. En primer lugar el indio posee un concepto erróneo acerca del origen de las enfermedades. Hacerlo cambiar, es un proble­ma prioritario. Y en segundo lugar, el aspecto sanitario del pro­blema indígena es el más grave en la solución de este problema, porque debido a ello el indio presenta un aspecto despreciable del cual es menester liberarlo.
Así que una solución integral del problema indígena hay que encararla iniciando por la educación sanitaria. Por eso es evidente que la obra de Nuñez Butrón es precursora, porque se adelan­tó a algo que hay que hacer hoy masivamente en el Perú. Su obra es un credo y una acción viva y redentora.

NOTA
Webs con mayor información:

miércoles, 2 de octubre de 2013

Charango

Indios criollos i criollas indias
 Guamán Poma de Ayala
Las guitarras importadas por los españoles han sido transformadas por los nativos del altiplano en pequeños instrumentos que se presentan en dos formas y se llaman también de dos maneras: el quirquincho y el chillador; pero los dos adoptan la denominación de charango.
 
El quirquincho es, por lo dicho, una diminuta guitarra de madera con caja de concha de armadillo que en aymara se llama quirqui, con cinco cuerdas, hechas de tripas de oveja, este instrumento se toca en las zonas bajas del altiplano y preferentemente por mestizos.
 
El chillador es una guitarra pequeñita, de madera de nogal, con cinco cuerdas de alambre, no de tripas; de aquí vienen el nombre de chillador, porque el sonidos de las cuerdas de alambre es chillón. El Qajhelo se baila con la melodía ejecutada en cualquiera de los dos instrumentos, pero preferentemente en el chillador que produce notas agudas.

El charango sirenado

El charango sirenado adquiere poderes mágicos de subyugar a las mujeres. Por eso los hualaychos y qarabotas hacen sirenear sus charangos.
Catedral de Puno (s. XVII)

Sirenear es un hecho mágico que se ha convertido en misteriosa creencia. Dícese que en los manantiales de los cerros viven sirenas i mujeres en forma de pez, Los hualaychos llevan en su charango allí a media noche , y lo colocan en las orillas de la vertiente , se supone que a las doce en punto sale la sirena y tiempla sus cuerdas.

A partir de ese  momento el charango adquiere un poder mágico sobre el corazón de las mujeres y no hay una que se resista cuando el galán le toca, en alguna noche de luna o de juerga, con intención de expresarle su amor. Pero para ir al puquial  a media noche y sólo, hay que ser demasiado valiente, "demasiado hombre" como ellos dicen. Y sólo los hualaychos más valientes lo logran. Pues si lo intenta alguno cobarde, amanece muerto, como se cuenta en muchos casos.
 
(Tomado de "Danzas y Bailes del Altiplano" de José Portugal Catacora.)
Sobre el Charango en el Altiplano ver:

El Charango Peruano (Cantera de Sonidos)
Del charango al chillador (Omar Ponce Valdivia)
Charangoperú.com

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